Mil gracias le doy a Dios,
por ponerme un día en tu vientre,
por ser testigo de tu calor humano,
por ser producto de la unión de dos seres.
Mis raíces están en ti,
fuiste mi punto de partida,
y a ti siempre he de regresar
cuando amor y consuelo quiera encontrar.
Eres un modelo ejemplar
de cualidades preciosas,
el espejo en el que me quiero reflejar
cuando un hogar yo llegue a formar.
Cuando pienso en ti se dibuja en mi boca
una sonrisa llena de satisfacción.
Tú siempre serás en mi vida el bastón,
porque fuiste, eres y serás, mamá,
mi vivo ejemplo del amor.
La imagen fue tomada de:Flores Vectores por Vecteezy