Un corazón generoso
que el bien de su pueblo buscó.
Un ideal perseguido:
!LIBERAR A SU NACIÓN!
Un hombre dominicano
que en silencio organizó,
un movimiento de lucha
que no admitió rendición.
Sus ojos siempre quisieron
ver caer esas cadenas,
que con su yugo oprimieron
el alma de nuestra tierra.
Su esperanza mantenía
en ver ondear en el asta,
así, bella y soberana,
la bandera de esta patria.
Con amor y devoción
ideó cada detalle
de este lienzo tricolor
que venimos a ofrendarle.
Duarte, padre querido,
de esta tierra, de Quisqueya,
recibe de todos los niños
mil gracias por protegerla.
En nuestras manos está hoy
un símbolo dominicano
lo protegeremos por siempre
porque nos hace hermanos.
La imagen fue tomada de:bnphu.gob.do